sábado, 2 de agosto de 2014

MIQUEAS. CAPÍTULO 5.



5 1Pero tú, Belén de Efrata,
pequeña entre las aldeas de Judá, de ti sacaré
el que ha de ser jefe de Israel:
su origen es antiguo, de tiempo inmemorial.
2Pues los entrega sólo
hasta que la madre dé a luz
y el resto de los hermanos
vuelva a los israelitas.
3En pie pastoreará
con la autoridad del Señor,
en nombre de la majestad del Señor, su Dios;
y habitarán tranquilos, cuando su autoridad
se extienda hasta los confines de la tierra.
4[F]-La paz vendrá así: Si Asiria se atreve
a invadir nuestro país
y pisar nuestros palacios,
le enfrentaremos siete pastores, ocho capitanes,
5que pastorearán Asiria a espada,
Nimrod con daga.
Así nos librará de Asiria,
cuando invada nuestro país
y pise nuestro territorio.

El resto entre los pueblos

6[M]-EI resto de Jacob será
en medio de muchas naciones
como rocío del Señor,
como orvallo sobre el césped,
que no tiene que esperar
a los hombres ni aguardar a nadie.

7[F]-EI resto de Jacob
será en medio de muchas naciones
como un león entre fieras salvajes,
como cachorro en un rebaño de ovejas,
que penetra y pisotea y hace presa, impune.
8iAlza tu mano contra los agresores
y sean aniquilados todos tus enemigos!

La gran purificación (Is 2,6ss)

9[M]-Aquel día -oráculo del Señor-
os aniquilaré vuestra caballería
y destruiré vuestros carros,
10aniquilaré las ciudadelas
y arrasaré las plazas fuertes,
11aniquilaré en tus manos los sortilegios
y no te quedarán adivinos
12aniquilaré en medio de ti ídolos y estelas
y no adorarás las obras de tus manos,
13derribaré en medio de ti los mayos
y acabaré con tus bosques sagrados.
14Con ira y cólera tomaré venganza
de las naciones que no obedezcan. 

Explicación.

5,1 Pero la humillación no es definitiva. Sólo que la dinastía tiene que recobrar sus humildes comienzos: no Sión, sino Belén, llamada también Efrata (1 Sm 17,12; Sal 132, 6). El "origen remoto" puede remontarse a la genealogía del final de Rut. 

Cuando Mateo aplica este verso al Mesías, cambia o lee "no eres la más pequeña" (Mt 2,6), sin contradecir lo que implica el original. La tradición cristiana, prolongando la sugerencia de Mateo, ha leído en este verso el origen eterno del Mesías. 

5,2 La restauración anunciada tiene un momento previsto, que el profeta sólo puede proponer en un enigma. Sus dos piezas se refieren al crecimiento del pueblo por dos factores: porque las mujeres vuelven a dar a luz, porque los desterrados vuelven a reunirse con sus hermanos (cfr. Is 7,14; 9,5 Y 10,21s). La que da a luz es cualquier mujer judía y también la capital personificada como matrona. Los que vuelven pueden ser los israelitas del reino septentrional o los judíos después de un destierro previsto. "Madre" y "hermanos" imprimen a esta profecía un tono familiar. 

5,3a De Dios recibe David y su sucesor el poder y en su nombre lo ejerce (Sal 72). 

5,3b Es muy dudosa la asignación. En boca de los falsos profetas exalta el tono optimista y triunfal de su mensaje. En boca de Miqueas proyecta a un futuro indefinido promesas davídicas (2 Sm 7,9). 

5,4-5 Los falsos profetas refutan la visión humilde de Miqueas aplicando el esquema de ls 14,24-27. Los pastores serán capitanes, la victoria se conseguirá por las armas y Asiria será sometida a vasallaje, aunque encarne al legendario Nimrod, cazador y guerrero (Gn 10,8-12). 

Hay que recordar aquí la victoria de David frente a Goliat, sin espada, con los arreos de pastor.
5,6-8 Estos dos versos muestran la oposición aguda del rocío fecundante y el león feroz. A Israel le ha tocado vivir entre muchas naciones, y su destino no es violento, sino pacífico. Tiene valores que aportar. Opuesto es el programa de los falsos profetas: todas las naciones son fieras, e Israel la más fiera de todas. Su destino es hacer presa y aniquilar. 

5,9-14 Al final el Señor interviene en el debate con la última palabra. Recoge irónicamente el verbo "aniquilar" y lo cambia de dirección, contra las pretensiones militaristas. En forma de condena, nueva ironía, anuncia una purificación liberadora. Destruirá el poder militar con sus armas (que se vuelven rivales del Señor); destruirá la magia, que milita contra la profecía auténtica (Dt 18,9-11); destruirá la idolatría, por la que el hombre se esclaviza a una manufactura. 

5,9 Véanse Dt 17,16; Os 14,4; Zac 9,10. 

5,10 Véanse Is 17,3; Os 10,14; Am 5,9. 

5,12 Véanse Dt 12,3; Is 10,10; Jr 10,14; Os 11,2. 

5,13 Véanse Ex 34,13; Dt 12,3.

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